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Mostrando entradas de junio, 2016

Una memoria íntima de Caracas

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Su único interés parecía puesto en rescatar de los márgenes a figuras que se perdían en la nada, en devolverlas a la historia, quizá para mostrar que las sombras de los márgenes son las que determinan cómo será la luz del centro. Tomás Eloy Martínez. “Sebald o el lugar de la conciencia”. El proyecto “Caracas: memoria íntima” reúne testimonios de una ciudad que para muchos tal vez resulte desconocida. Esto quizás se deba a que varios de sus sitios emblemáticos se han desfigurado por causas urbanísticas o porque el fluido acceso a tales lugares se halla constreñido como consecuencia del devenir político y social que en las últimas décadas nos define. Provenientes de fotografías ubicadas en archivos privados, estos testimonios ofrecen una narración inacabada de los afectos que alguna vez se hicieron públicos entre los habitantes de esta urbe. Esta intimidad se manifiesta en las experiencias personales presentes en cada imagen, pero también en la coincidencia de miradas entre quienes apare

Víctor Julio González, bandera lejana

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En el arte actual, las referencias para intentar elaborar una interpretación del mundo se deslizan audazmente a través de proposiciones que superan los antiguos enclaves del estilo, la tendencia y el movimiento. Con ello se expone el decaimiento del substrato teórico que durante el siglo XX sirvió para erigir ilusorias parcelas donde se agrupaban geómetras tenaces, defensores del gesto incontrolado, militantes de una pintura social o cultores de una mirada edénica de nuestro entorno. El trabajo más reciente de Víctor Julio González (Valencia, Venezuela, 1965) constituye un valioso ejemplo de esa recuperación de señales que aluden sin complejos a una tradición artística expresada en el paisaje y en sus convenciones técnicas y materiales. Sin embargo, en su caso, tales indicios se convierten en un sugerente medio de apariciones oníricas, de ambiguas e inciertas postales de un prolongado viaje interior, que en otro contexto habría quedado velado como una manifestación del inconsciente. La